
Foto editada por UTPL VIA Comunicacion
"El objetivo esencial de la evaluación psicológica en los diversos procesos judiciales es poder realizar un estudio específico de las diversas dimensiones psicológicas positivas, o de las más positivas, (capacidades intelectuales, habilidades personales, dimensiones más saludables) y de las negativas, o de las más débiles, (déficits, áreas problemáticas, rasgos o dimensiones psicopatológicas) de la persona en orden a prestar ayuda en la decisión que tome el juez o un jurado. Los psicólogos se acercan a este objetivo utilizando distintos métodos de evaluación, diversas teorías y procedimientos dispares. Un método o teoría conlleva implícitamente a los otros; es decir, dependiendo de la teoría subyacente se van a implementar diversas formas, áreas y métodos de evaluación.
Las técnicas de evaluación pueden ser administradas para analizar diferentes tipos y áreas de comportamiento en los diferentes tipos de jurisdición. Desde las capacidades intelectuales, estado neurológico y personalidad, hasta el análisis de la competencia para testificar o presentar una mala imagen de sí mismo con el simple objetivo de obtener algún tipo de beneficio.
El informe presentado por el psicólogo, a través de las técnicas psicológicas, según Weiner (1995), se elaboran en dos momentos diferentes. En una primera parte el psicólogo obtiene una información a través de la técnica de la que es especialista y de ahí obtiene unos datos y, posiblemente, diversas hipótesis. En un segundo momento, debe analizar, conjuntar y relacionar esta información, obtenida por otros caminos distintos a las técnicas (informes de diversos especialistas, entrevistas a otras personas, etc.). En la práctica deben analizarse conjuntamente ambos tipos de información para poder realizar adecuadamente el informe y más aún con la tendencia actual existente que presetan ya muchas técnicas (MMPI-2, Roschach, por ejemplo) de la elaboración del informe computerizado basado fundamentalmente en los datos aportados por la misma prueba."
JIMÉNEZ GÓMEZ, F. y SÁNCHEZ CRESPO, G. (2002) EVALUACIÓN PSICOLÓGICA FORENSE. Contribución de las técnicas de Minnesota y Millon. Salamanca: Editorial Amarú.(Pág. 15).
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